Las rubias de Hitchcock
Written by Víctor Guerrero on 14:58
Este mes me he llevado una grata sorpresa con la revista Cinemanía, que ha ganado al cambiar el diseño y su estilo editorial. Destaco sobre todo el reportaje que le han dedicado a Alfred Hitchcock aprovechando el estreno de Disturbia, un remake de La ventana indiscreta (1954). El artículo se centra en la obsesión del director por las actrices rubias, que protagonizaron sus películas más emblemáticas, y está salpicado con unas cuantas anécdotas que satisfacen la malsana curiosidad del cinéfilo. Escudándose en la frase de Oscar Wilde, Hitchcock “destroza lo que ama” en sus films. Amaba a sus chicas a través de los fotogramas y canalizaba su tensión sexual con escenas que han pasado a la historia del séptimo arte, mezclando erotismo y sadismo a partes iguales. Una fijación que iba más allá de lo que se veía en pantalla.Sobre este tema se han escrito infinidad de libros y cuesta discernir dónde termina la realidad y dónde empieza la leyenda. Pero sólo hay que poner el DVD para comprobar que el director se rodeó de algunas de las mujeres más hermosas de la época para rodar sus mejores films: Grace Kelly, Tippi Hedren, Eva Marie Saint, Kim Novak, Edna Best, Janet Leigh. Eran sofisticadas, sabían coger el toro por los cuernos y, fuera natural o teñida, su cabellera siempre era rubia. El director quería actrices que fueran “damas en público y putas en la cama”, y eso no quiere decir que pretendiera acostarse con ellas: las encontraba interesantes porque eran promiscuas pero sabían reservar su libido. Cito a 'Hitch' de nuevo: “Es mucho mejor descubrir el sexo en una mujer a que te lo tiren a la cara, como hace Marilyn”.
La vuelta de tuerca llega al hablar de lo que padecieron estas chicas delante y detrás de las cámaras. Fueron asesinadas en la ducha, violadas, humilladas por sus maridos, atacadas por pájaros, abofeteadas. Sufrieron las rarezas y las obsesiones de Hitchcock. Y nosotros somos los voyeurs. Otro término del que podríamos hablar largo y tendido.
UN ATAQUE MUY REAL
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2 comentarios: Responses to “ Las rubias de Hitchcock ”
By gallego on 5/09/07 10:12
Hitchcock utilizaba las vejaciones a que sometía a sus protagonistas para evitar que disminuyera su interés por la trama que se desarrolla, creo yo.
Aunque a veces se regodeaba de más en lo truculento como en el asesinato de Cortina Rasgada o en los crímenes de Frenesí. En su tiempo fue considerado sólo un artesano, un manufacturador de películas de suspense. El librito de Truffaut y el tiempo, que pone a cada uno en su sitio, lo elevaron a su posición natural.
P.D:Aparte de las más citadas (Psicosis, Vértigo) me encanta Rebeca.
By Víctor Guerrero on 5/09/07 11:05
A mí es que me gustan todas, no tengo criterio :) Salvo una cuyo nombre no recuerdo ("Atormentada"?) que me aburrió muchísimo. Era una historia de época o algo así.